sábado, 15 de mayo de 2010

EL PROBLEMA MENTAL DEL PROBLEMA

EL DESEO INTENSO Y LA ANSIEDAD






El problema inmediato de un problema es el problema en sí. Enseguida se piensa en resolverlo ¿Cómo? Meditando si contiene cosas que NO se pueden cambiar y observando si


Contiene cosas que SI se pueden cambiar. Si es lo primero, el mejor camino es la aceptación plena de la situación existente mediante una serena resignación. Si las cosas motivo del problema Sí se pueden cambiar, entonces se hace un proyecto para su resolución y una vez aceptado el mejor camino en lo personal, se inicia la Acción, o inmediatamente surgen el Deseo intenso y la Ansiedad.




Cuando estos dos sentimientos no se controlan debidamente, viene el sufrimiento. La mejor forma de controlar el deseo Intenso, es la Esperanza, esperar pacientemente y actuar en consecuencia, ósea, con paciencia; con la seguridad que dan la calma y la paz del corazón con decisión, pero una decisión sana, recta, bien encauzada y fortalecida con una razón plena.




La otra situación causa del sufrimiento, es la Ansiedad. Esta Ansiedad, proviene del deseo de solucionar cuanto antes el problema en cuestión, pero si arrastrado por la ansiedad,


Se procede con ligereza, es imposible eliminar el sufrimiento.




El sufrimiento por la Ansiedad puede eliminarse mediante la pasividad en el pensamiento y en la acción. Pensar despacio, suavecito, calmadamente, como se ve la tierra sembrada en la campiña, Accionar despacio, sin prisas, serenamente, caminar moderadamente, ya que bien se sabe, que hay más tiempo que vida. El tiempo es infinito, la vida es corta y ya que es corta, no hay que vivirla con sobresaltos, ni como un corredor de autos en la pista de Indianápolis. Des-pa-ci-to, ¿Acaso no se es un átomo dentro del vasto mundo? ¿ Acaso el mundo es algo dentro del inmenso espacio? El silencio es un arma poderosa contra la ansiedad.


Hablar poco, discutir menos, criticar nada, visitar el cine, preferir lo cómico,, frecuentar el trato con la gente alegre. El "Comer gente "y el hábito a la mentira también causan ansiedad. Aquí cabe recordar el adagio: "No hables mal de los muertos ni de quien no puede responder, porque es venganza de cobardes la de las palabras”. La ansiedad mal dirigida, conduce a la ira y la ira al fracaso y el fracaso al PROBLEMA y... ¡vuelta al problema! Ya no queda más que ¡a canción del barco chiquito; " Volveremos a empezar... "

2 comentarios:

  1. MUY BUENA LECTURA T HACE COMPRENDER MUCHO PARA VIVIR MEJOR FELICIDADES

    ResponderEliminar
  2. Para comprender mejor el tema recomiendo leer el libro "Las 7 leyes espirituales del éxito"

    ResponderEliminar